El mundo de la tecnología digital está constantemente en evolución, y con él, las preocupaciones sobre la privacidad de los usuarios. Recientemente, se ha generado un intenso debate en torno a las acciones de Google y Meta, dos gigantes de la industria, que han implementado cambios significativos en sus políticas y prácticas. Estos movimientos han suscitado dudas y críticas sobre si realmente buscan proteger la privacidad de los usuarios o si, por el contrario, son estrategias para mantener una imagen positiva frente a las crecientes preocupaciones regulatorias y de los consumidores.

En enero de 2024, Google anunció la eliminación de cookies de terceros para el 1% de los usuarios de Chrome, aproximadamente 35 millones de personas. Esta decisión, aunque parece apuntar a una mayor protección de la privacidad, ha sido cuestionada por expertos del sector. Mathieu Roche, CEO y cofundador de ID5, ha argumentado que existen alternativas a las cookies de terceros, como los IDs universales y los data clean rooms, que han demostrado ser eficientes en otros navegadores que ya no utilizan cookies.

Por otro lado, Meta ha lanzado una nueva función en Facebook llamada Link History, que permite a los usuarios optar por no almacenar su historial de navegación dentro de la aplicación. Sin embargo, esta función viene activada por defecto, y aunque permite a los usuarios desactivarla, informes sugieren que Meta aún puede rastrear la actividad del usuario en ciertas circunstancias. Esta práctica ha levantado sospechas sobre si la iniciativa es genuina o una mera táctica para aparentar preocupación por la privacidad.

El escenario actual plantea interrogantes fundamentales sobre la privacidad en la era digital. Las acciones de Google y Meta han desencadenado un debate sobre la eficacia y sinceridad de las medidas adoptadas por las grandes tecnológicas. Se cuestiona si estas prácticas son realmente un paso hacia un mundo digital más respetuoso con la privacidad del usuario o simplemente una estrategia para cumplir con regulaciones y mejorar su imagen ante un público cada vez más consciente de sus derechos digitales.