Las distintas plataformas digitales se pueden utilizar para comunicar los distintos mensajes y comunicaciones que la empresa desea hacer llegar a sus potenciales clientes. Estos intermediarios digitales son fundamentales en un entorno como el actual, con una presencia de los usuarios digitales tan numerosa y recurrente.

Las empresas que quieran comunicarse allí donde se encuentran los usuarios cuentan fundamentales con dos formas de hacerlo, a través de la generación de contenidos orgánicos o mediante el uso de las posibilidades publicitarias que ofrecen cada una de estas plataformas.

Durante los últimos años se ha evangelizado mucho sobre las potencialidades que ofrecen las estrategias de contenidos orgánicos. Y si bien es cierto que tienen una relevancia innegable, también lo es que su alcance siempre va a estar limitado, de forma artificial por las propias plataformas, las cuales monetizan solo a través de las promociones publicitarias que se desarrollen en las mismas.

Además de esto, las características publicitarias que ofrecen a sus anunciantes son enormes, con niveles de segmentación, seguimiento y conversión potentísimos, algo que deja al entorno orgánico en una mera caricatura por puro contraste. Así que si lo que se pueda hacer en orgánico está tremendamente limitado se debería apostar solo por la solución publicitaria.

Aunque la realidad es que la mejor solución consiste es realizar una acción combinada. Estableciendo la presencia y contenidos orgánicos que sirvan de sustento parea desplegar la estrategia publicitaria, en una relación de 20% orgánico y 80% publicitario. No solo con potenciación de contenidos, sino desplegando todo el arsenal de posibilidades disponibles.

Esta es la forma óptima de afrontar la estrategia de comunicación digital, que es justo como está diseñada por parte de las distintas plataformas.